Aún así el mundo del fútbol sigue imparable. Y claro está los que lo vivimos intensamente no podemos aislarnos de el.
Son muchos los temas a los que podemos recurrir estos días para escribir unas líneas en nuestros blogs, pero para mi ha habido uno que me ha hecho especial ilusión.
Al parecer la FIFA podría sancionar (al Chelsea de hecho ya está condenado) a los clubes que han robado jóvenes talentos en estos últimos años, con no poder fichar hasta el 2011.
Una noticia magnífica, pues si analizamos los casos más rimbombantes, en todos ellos los jugadores salieron de sus clubes de origen a coste 0.
Otra cosa es que costasen 0€ ya que como bien es sabido (y las recientes noticias han confirmado) existen pagos para las familias de estas jóvenes futuras estrellas.
De esta manera se “acaba” (veremos al final en que acaba todo esto) el mercadeo que desde muchos clubes se realizaba respecto a este tema. Muchos de estos casos focalizados en la Premier League. Una liga muy atractiva que captaba a todo chaval que despuntase en cualquier rincón de la Tierra.
Los casos que han propiciado esta medida son el del joven francés Gael Kakuta que pertenecía al Lens, y hace dos años rompió su contrato para firmar por el Chelsea.
Y también han aprovechado la ocasión los directivos del Le Havre francés para denunciar al Manchester Utd de Alex Ferguson. Pogba pertenecía al club francés hasta que al parecer los red devils obligaron a firmar al jugador de 16 años un suculento contrato para el y su familia.Desde Italia podemos leer en la Gazzetta que los aficionados de la Lazio no olvidan el caso Macheda, también contratado con dudosas artimañas.
Naturalmente estos casos no solo se dan en las Islas solamente, pero si es cierto que es de donde podemos sacar más casos.¿Qué opináis de todo esto? ¿Sería correcto regularizar este tema, y que los jóvenes permanezcan en sus clubes de origen hasta por lo menos cumplida cierta edad? ¿Y que me decís de incluir clausuras compensatorias a los clubes cantera?
El fútbol necesita una solución a este tema ¡ya!.













