Antes de desgranar el Grupo B de la Eurocopa sub 21, me gustaría cumplir la promesa cuando citábamos a Toni Kroos, hablar de Marko Marin.El jugador perteneciente a una de las mejores canteras (quizás la mejor) de Alemania, la del Borussia Mönchengladbach, que con 20 años se ha convertido en una de las mayores esperanzas del fútbol alemán. Sobre todo, por ser algo distinto en el país teutón, un jugador pequeño (1,70m), hábil y con un regate maravilloso. El Messi alemán le apodan, y llevan cierta razón. No es un jugador que destaque por sus cifras de goles pero es un gran asistente, un genio con el balón, de esos que dan la impresión de saber qué hacer con la bola antes de llegarle. Para acompañar a un 9 con mucho gol es perfecto. Tiene una técnica que maravilla, difícil de seguir cuando coge el balón debido a su letal regate. En muchas ocasiones parte del lado izquierdo o incluso derecho para hacer daño con sus internadas al área, su atrevimiento unido a su efectividad lo hacen ser el referente del equipo.
A decir verdad, es un jugador con muy buena pinta. Seguramente se convierta en estrella muy pronto. Internacional absoluto (incluso hizo gol contra Bélgica), estará en el europeo sub 21 de Suecia. Una oportunidad magnífica de ver el talento de este chico, ¡no perdérselo! Y apostaría a que también viajará a Sudáfrica.
Claro está que este ingenioso jugador no ha pasado desapercibido para los grandes. El Bayern anda detrás de Marin, aunque él, en más de una ocasión, ya ha manifestado su interés en jugar en nuestra liga.
En Mönchengladbach lo tienen como el heredero de otros jugadores de la cantera que llegaron a héroes como Netzer, Effenberg o Matthaus.
Un poquito de Marin en la temporada pasada:











